Inicio arrow Blog arrow Escribiendo para la Web
Escribiendo para la Web

En la web los usuarios no leen de la manera tradicional, sino que ojean la página de manera superficial. Puesto que los usuarios leen en la Web de manera muy diferente a como leen en otros medios, es necesario adaptar la escritura.

En la web el usuario ojea velozmente en busca de lo que le interesa. Toda información de un sitio web compite con el resto para captar la atención del usuario. Hay que lograr que se produzca un procesamiento de la información eficiente y rápido.

Para ello, la estructura de la información de un sitio web debe tener las siguientes características:

1. Los contenidos se deben estructurar preferiblemente mediante sumarios y tablas de contenidos.

2. El texto debe organizarse con palabras resaltadas en negrita, listas numeradas, líneas separadoras, etc. Los títulos y subtítulos deben ser claros, simples y concisos.

3. Los párrafos deben contener una única idea.

4. Utilizar estilo de redacción de pirámide invertida, comenzando los textos por lo más importante y finalizando con los detalles. Así, opcionalmente la persona que desee profundizar puede seguir leyendo sin perjuicio del usuario que busca rápidamente la información.

5. Intentar utilizar la mitad de palabras que se usarían en la redacción de un texto común.

6. Se debe emplear lenguaje objetivo, sin exceso de adjetivos o palabras redundantes.

7. Texto oscuro sobre fondo claro o viceversa.

9. El lenguaje simple e informal es más efectivo que el académico, elegante o formal; la lectura es más rápida en el primero.

8. No se deben utilizar textos parpadeantes o deslizantes, dificultan la tarea de leer y hacen difícil prestar atención a otro punto de la página.

El lenguaje conciso y objetivo, así como una estructura ojeable, aumenta la usabilidad de un sitio web, medida en tiempo utilizado para realizar la tarea, errores cometidos y recuerdo del usuario.

Estas recomendaciones de escritura son aplicables a casi todo tipo de contenidos. Sin embargo, en algunos casos, como webs con finalidades didácticas cuyos textos requieren de mayor profundización o tienen una finalidad especial, no es preciso seguir estas recomendaciones de manera estricta.